Recibe Premio José Fuentes Mares
Flor María Vargas
El Diario / Octubre 29 de 2003
El viernes 24 de octubre, el poeta y políglota chihuahuense Enrique Servín Herrera viajó a Ciudad Juárez para recibir en ceremonia solemne, el Premio Nacional de Literatura José Fuentes Mares 2003, por su libro El agua y la sombra, publicado con el número 44 de la colección Flor de arena de la Universidad Autónoma de Chihuahua.
Así fue dado a conocer por el director del Ichicult, Arturo Rico Bovio, el director de Extensión Universitaria de la UACH Manuel Reyes Cortés y el propio galardonado, en una rueda de prensa efectuada el día de ayer en el Centro Cultural Universitario Quinta Gameros.
Explicaron que en la decimooctava entrega del prestigiado galardón que otorga anualmente la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, con el objeto de reconocer la creación literaria de autores mexicanos en los géneros de cuento, poesía y novela, tocando turno en esta emisión a poesía, concursaron ediciones de autores de la talla de candidatos al Premo Nobel, motivo por lo que consideran altamente meritorio el hecho de que el jurado se inclinase por la obra del chihuahuense.
El Premio Nacional José Fuentes Mares de Literatura fue instituido en el año de 1985, cuando el escritor Jesús Gardea fuera el primer galardonado, no obstante su declinación.
Lo han recibido autores tan impotantes como Daniel Sada, Carlos Montemayor, Jaime Labastida, Alberto Ruy Sánchez, Juan Villoro, José Emilio Pacheco, nada más por mencionar algunos de los más reconocidos. Muy pocos han sido chihuahuenses en virtud de que es un premio nacional.
El poeta Enrique Servín lo obtiene este año con lo que es su ópera prima, el libro El agua y la sombra, en virtud de que a pesar de ser ampliamente reconocido por sus cualidades literarias, por primera vez se atrevió a cristalizar en un libro una selección que fácilmente rebasa los 20 años de producción poética, cuya incuestionable calidad se ratifica con el galardón.
Otra faceta importante de este galardón es que se otorgó a una edición universitaria, lograda específicamente por el Departamento Editorial de la UACH, lo cual muestra la madurez editorial de la casa de estudios.
Por cierto que la colección Flor de arena fue fundada hace más de una década por el mismo Enrique Servín, entonces responsable de difusión cultural de la UACH. Por lo que, según manifestó Heriberto Ramírez, actual jefe del Departamento Editorial, constituye un acto de justicia que ahora el fundador de la colección recibe este reconocimiento literario.